· EL NUBERU ·



Los nuberos parecen ser los legítimos descendientes de los hacedores de tormentas de los cultos animistas más antiguos. El control mágico de la lluvia es algo muy antiguo y se repite prácticamente en todas partes del mundo. Las características de nuestro nuberu local combinan arbitrariamente rasgos maléficos con algo tan poco maléfico como el agradecimiento o la prevención de catástrofes.

El NuberuEn principio, el nuberu es malo, se dedica a provocar desastres por todos lados. Suele andar por las nubes y va siempre cargado de truenos haciendo soltar a las nubes todo el agua y granizo que llevan.

Nuestro nuberu tiene nombre y vive en Egipto, donde es bien conocido: se llama Xuan Cabritu, está casado y tiene mujer, hijos y hasta un criado.

Por lo demás, los autores no se ponen de acuerdo sobre su tamaño. Mientras que para unos es pequeño y deforme, o un viejecillo, para otros tiene que ser de gran tamaño, pues si no no podría cargar con los truenos y hacerlos chocar. Es feo a rabiar y, quizás por ello, lleva siempre un gran sombrero de alas anchas y usa barbas descomunales. Se viste con pieles y de vez en cuando baja a la tierra a ver el resultado de sus hazañas. Sale por las mañanas a facer la truena (hacer tormentas) y vuelve a media noche, con unos cuantos lagartos y culebras.

Suele ser olvidadizo, pues se le escapan las nubes que le llevan de un lado a otro con relativa frecuencia; en tales casos, el nuberu, tiene que pedir asilo en las casas y cabañas que encuentre.

Los vaqueiros de las brañas occidentales de la región lo llaman Renubeiro o Escolar. A diferencia de los de otras partes, el Escolar sólo vive durante la primavera y el otoño y, además, está todo chamuscado.

El nuberu tiene una particular aversión contra los curas, ya que éstos hacen sonar las campanas de las iglesias; se dice que en su tañido va incluido este conjuro:

-Detente, ñube y ñubláu
que Dios pué más qu'el diañu.
Detente, ñube, detente, tú;
que Dios pué más que tú.

Al nuberu no le gusta:

· El tañido de las campanas.
· Las palas de enfornar (hornear), de los xurradoirus (palos para manejar el fuego) y de los carros o trébedes puestos al revés.
· Las hachas con el filo hacia arriba.
· Las velas benditas.
· El humo de laurel y romero.
· Trazar una cruz a los cuatro vientos con el ara de la iglesia.
· Cantar repetidamente la canción de Sta. Bárbara Bendita.

El nuberu se asocia, además de a las tormentas, truenos y relámpagos, a la niebla y a los aludes, si bien en este último caso, no suele ser muy frecuente.

No se conocen nuberas y, al contrario que pasa con les xanes, del nuberu hay noticias en prácticamente toda Asturies.