Los instrumentos empleados en
la música gallega giran fundamentalmente en torno a los
de viento y percusión. De entre todos ellos, destaca la
gaita como el más extendido y
conocido de Galicia. Últimamente, se está prestando
especial atención a la recuperación de aquellos
intrumentos que han ido cayendo en el olvido, principalmente los
diferentes tipos de flautas gallegas
y la zanfona.
En cuanto a la percusión, tiene una gran variedad, pudiendo citarse:
Tamboril: Es un pequeño tambor con tensores. Suele acompañar
típicamente al gaitero.
Bombo: Tambor de gran tamaño con tensores. Suele acompañar
típicamente al gaitero y al tamboril.
Cunchas: Son conchas de vieira, produciendo el sonido al frotarlas
entre sí.
Pandeiro: Pandero de forma cuadrada construido de piel de cabra.
Consta de un cordel para colgarlo del cuello. También existe
un pandero de mayor tamaño que es tocado por dos personas.
Es un instrumento tocado principalmente por mujeres.
Pandereta: Instrumento construido a partir de un aro de madera
recubierto de piel de oveja. Consta de unos pequeños platillos
metálicos en el lateral que suenan al golpear con el puño
la piel que recubre el aro. Es también un instrumento tocado
principalmente por mujeres, formando grupos conocidos como pandeireteiras.